miércoles, 18 de junio de 2014

Cuatro tipos


Estaban sentados en la mesa de un bar. Cuatro tipos.
- Bueno, ya estamos acá- rompió el silencio el más flaco con barba perita.
No se habían visto nunca, se conocieron a través de las redes sociales. Los cuatro tipos
- Todos tenemos el mismo problema – dijo el más gordo revolviendo su café.
- Yo propongo que digamos la verdad- suspiró el que usaba traje y corbata.
- Políticamente incorrecto- lo corrigió el cuarto tipo, el que había pedido un té.
- Yo en el mundial pasado- dijo el de barba perita- quise fingir. Participar de los partidos. Pero me fue mal. Los vimos en la oficina. Como no sé quien juega con quien en el partido con Alemania grité el primer gol alemán creyendo que era nuestro. Me putearon de arriba abajo. Encima después hicieron tres más. Y no me hablaron durante tres meses.
- Estratégicamente incorrecto- murmuró el cuarto tipo, poniendo limón en su te.
- Yo pedí licencia en el trabajo por enfermedad. – dijo el gordo que seguía revolviendo el café- Pretendía quedarme un mes encerrado en casa. Pero me mandaron el médico a domicilio y me descubrieron. Me descontaron los días y casi me echan.
- Económicamente incorrecto- musitó el cuarto tipo tomando el té de a sorbitos.
- Yo en el mundial de Japón me fui a una isla desierta.- dijo el de traje aflojándose la corbata.- Pero la lancha que me tenía que ir a buscar al mes no vino. Recién me rescataron a los tres meses. Adelgacé veinte kilos y volví desnutrido.
- Saludablemente incorrecto- el cuarto tipo había terminado su té y se limpiaba suavemente la boca con una servilleta.
Los tres, el más flaco, el gordo y el de traje miraron al cuarto tipo y dijeron al mismo tiempo:
- Y ¿ a usted que le pasó?
- A mí nada
- Pero entonces ¿sabe de fútbol?- dijo el primero haciéndose rulos con la barba.- A ver ¿qué es el off side?
- Eso es fácil- dijo el gordo que seguía revolviendo el café frío- solo hay que saber inglés. Significa fuera de juego. Es cuando hacen los cambios, sale del juego un jugador y entra otro.
- ¡Ah! Por lo menos vos sabés algo. Yo ni eso. – se lamentó el más flaco que estaba cada vez más flaco.
- Pero usted ¿para qué vino? ¿No está preocupado? Un mes es demasiado tiempo para pasar desapercibido en una ciudad que solo habla de lo mismo.- insistió el del traje que ya se había sacado la corbata.
- Yo tengo solucionado el problema- sonrió el cuarto tipo.
- ¿Se queda en su casa?
- No
- ¿Se esconde en el baño del trabajo?
- No
- ¿Se va a fumar al balcón en los cumpleaños?
- No
- ¡¿¡¿Y cómo hace!?!?- gritaron los tres tipos moviendo la mesa y haciendo bailotear las tacitas.
- Muy simple- el cuarto tipo habló tan bajito que los otros tres tuvieron que juntar las cabezas en el centro de la mesa- mi mujer sabe un montón de fútbol. Se ve todos los partidos. Conoce el nombre de todos los jugadores. Sabe de táctica y estrategia futbolera.
- Peor que peor. Es su mujer. Todos lo deben cargar el doble.- se fastidió el gordo limpiándose el café que le había caído en el pantalón.
- Pero además de ser mi mujer me ama. Cosa que a veces no van juntas. Ella a la noche hace un resumen de todo lo que pasó en el día. Resultados de los tres partidos. Jugadas polémicas. Rendimiento de los jugadores. De los árbitros. Me lo manda por mail. Y yo a la mañana lo memorizo. Y después repito en todos lados lo que aprendí. Todos se admiran de mi conocimiento. Es que ella es una analista del fútbol excepcional.
El silencio resbaló por la mesa del bar. Los tres tipos miraron al cuarto tipo como si fuera la primera vez que lo veían.
- Y … no podría – se animó a decir tímidamente el tercer tipo que ya se había sacado el saco- ¿no podría mandarnos ese resumen… a nuestros correos? ¿a qué hora los lee?
- A las seis y media. Con el desayuno. Solo me bastan quince minutos. ¿Tienen buena memoria? No pueden equivocarse en nada porque sería fatal, quedan al descubierto.
- Yo sí- dijo el más flaco.
- Yo también- dijo el gordo
- Yo no- reconoció el que ya no tenía traje- pero me voy a arreglar como hacía en el secundario. Me hago machetes y los distribuyo por la ropa.
- ¿Y? - dijeron los tres tipos- ¿Nos haría ese favor?
- Sí, pero si los descubren no citen la fuente. A mi mujer no le gustaría.
- ¡ De ninguna manera! – clamaron los tres y empezaron a escribir en las servilletas sus direcciones de correo.
- A las seis y media ¿no? – se aseguró el más flaco.
- El resumen completo ¿no? – se interesó el más gordo.
- Gracias. – se enterneció el destrajeado- No sabe el peso que nos quita de encima.
- Amigablemente correcto- susurró el cuarto tipo comiendo la masita que le habían traído con el té.

sábado, 7 de junio de 2014

Los olvidadizos



Mi amigo se detuvo frente a las ventanas del restaurante. Leyó: Hoy: Paella a la Valenciana. De once a catorce hs.” El precio era accesible. Mi amigo tenía hambre porque no había desayunado y miró su reloj pulsera:10.55. Mientras esperaba que corrieran esos minutos revisó su billetera. Se había olvidado el dinero sobre la mesa del comedor de su casa. Pero tenía la tarjeta de débito, aunque había olvidado el documento de identidad. Preguntó y a dos cuadras encontró un cajero automático. Cuando en el tercer intento la máquina le “tragó” la tarjeta se dio cuenta que había olvidado la clave.

Pero ahí recordó que estaba a tres cuadras de mi casa. Y mi amigo decidió venir a pedirme prestado el dinero para comer su paella a la valenciana. Cuando llegó al edificio descubrió que había olvidado cual era el piso y la letra del departamento donde yo vivía. Al séptimo intento y al tercer insulto decidió probar con el celular pero se había olvidado de cargar crédito.
Ahí tomó conciencia que era martes y recordó que yo le había dicho que todos los martes a las 11.30 salgo para ir a nadar en la pileta del Círculo Urquiza. Decidió esperarme. Pero yo me había olvidado que era martes y creía que era miércoles, día que interrumpo la escritura de mis cuentos a las 12.30 hs para ir a leer y tomar unos mates en la plaza. Cuando llegué a la planta baja con mi matero con sus respectivos elementos vi a mi amigo que estaba parado en la entrada protegiéndose de la lluvia. Me había olvidado de mirar por la ventana antes de salir hacia la plaza pero por suerte ese descuido hizo que me encontrara con mi amigo

Solo pudimos saludarnos a través del vidrio porque yo había olvidado las llaves dentro del departamento. El portero tuvo la amabilidad de abrir la puerta. Mi amigo me contó sus deseos de comer paella a la valenciana y le pedí que me acompañara a la casa de mi hija quien tenía una copia de las llaves. El portero nos prestó un paraguas porque llovía a cántaros. Caminamos pegaditos uno al otro las trece cuadras que separan mi casa de la de mi hija porque ninguno de los dos tenía la Sube encima.

Cuando llegamos mi hija no se acordaba donde había puesto el juego de llaves. Buscó y buscó y no quisimos incomodarla más y le pedimos algo de dinero porque ya no solo tenía hambre mi amigo sino yo también. Mi hija nos invitó a almorzar pero mi amigo se había antojado con la paella a la valenciana.

Volvimos caminando más relajados porque había parado de llover y decidimos, por fin, ir a comer, pero mi amigo, de tantas vueltas que dio, no recordaba dónde estaba el restaurante. Después de recorrer cinco establecimientos lo encontramos. Cansados pero anticipando el deleite del manjar nos paramos frente a la puerta. No había ningún cartel anunciando la paella a la valenciana. Al preguntarle a un mozo tuvo la amabilidad de informarnos que la oferta era válida hasta las 14 hs. Y señaló el reloj: 14: 05.

Sin desanimarnos fuimos a la plaza, buscamos un banco que no estuviera mojado y nos dispusimos a tomar mate. Pero me había olvidado la bombilla.
Entendiendo que el destino nos decía que cada uno se ocupase de sus cosas quise que mi amigo comprara una nueva Sube pero en todos los lugares había un cartel intimidatorio que decía: ACA NO SE VENDE NI CARGA SUBE. NO INSISTA. Tampoco hubiera podido comprarla porque ahí me di cuenta que había dejado el dinero que me prestó mi hija en el baño de su casa cuando me fui a lavar las manos antes de partir. Soy muy aseado.

Mi amigo decidió ir a su casa caminando. Estaba a solo setenta y cinco cuadras.
Se olvidó de darme el paraguas y yo me olvidé de pedírselo. ¿Qué le diría al portero? No tuve problemas porque el encargado se olvidó de reclamarlo.
Empecé a buscar un cerrajero pero en mi barrio todos descansan durante la hora de la siesta y tuve que esperar hasta las cuatro para que abriesen.

Cuando al fin pude lograr que el cerrajero abriera la puerta de mi casa sonó el teléfono. Era mi amigo que se había llegado a su casa, hablaba agitado pero no era por la caminata. “No sabés lo que están pasando en la tele”. “¿Qué?” le dije mientras veía como el cerrajero hacía hábilmente su trabajo. “Dice crónica en letras grandes que los comensales de ese restaurante, los que comieron la paella a la valenciana, están todos internados, se intoxicaron. A veces ser olvidadizo te salva ¿no?”

Yo no contesté porque el cerrajero estaba guardando sus herramientas. Empecé a hablarle de cualquier cosa, para distraerlo. Esperaba que el hombre se olvidara de cobrar su trabajo. Pero no, se plantó frente a la puerta de la cocina y me largó la cifra. Yo estaba cansado, mojado, con el estómago vacío y tenía frente a mí un cerrajero que me estaba rompiendo el presupuesto del mes. Inolvidable.

sábado, 10 de mayo de 2014

En junio hay vida más allá del mundial. Taller de escritura y lectura

En junio hay vida más allá del Mundial
TALLER DE LECTURA Y ESCRITURA
100 minutos de escritura y lectura semanal. Cinco martes
Coordinados por Juan Pedro Mc. Loughlin

3-10-17- 24 de junio, 1 julio. De 18.00  a 19.40.
Una mesa de cuatro caras: tres a escribir, uno a coordinar.
18.00  a 18.15: las lapiceras o las computadores están quietas. Habla una música, un sonido, una imagen, un video, un relato en la voz del coordinador.
18.15 a 18.40 :  las lapiceras o las teclas se mueven. Veinticinco  minutos de escritura individual.
18.40 a 18.50 : Pausa y preparación de las vituallas*.
18.50 a 19.30 : Lectura de lo escrito. La mesa se hace redonda. Circulan las críticas y los aportes mientras se consumen las vituallas. Momento de reescritura*.
19.30 a 19.40. Cierre del coordinador. Tarea para el hogar.
*  morfi

Condiciones de inscripción:
- $300 los cinco encuentros por persona (están incluidas las vituallas)
- Ser puntual. No hay recuperación de clase individual porque
el taller es grupal. No se podrá realizar un encuentro si faltan dos personas.
-       El tallerista usará el soporte que desee para escribir ( salvo marcadores pintando en mis paredes)
- Taller abierto a conocidos o conocidos de conocidos.
- Traer entre los elementos de trabajo una buena dosis de espíritu lúdico porque la lectura y la escritura son juegos muy serios.

No se extenderán diplomas, en cambio se garantiza el entusiasmo por escribir y sobre todo por socializar la escritura.
El precedente esquema de encuentro de escritura y lectura puede variar totalmente según las características de los inscriptos. Pero tener una estructura tranquiliza ¿no? Después, recreamos.

Barrio de Villa Urquiza
Tel:      3 533 8219
Cel    15 31056107
Mail: juanpedromc@yahoo.com.ar

  Juan Pedro Mc Loughlin (docente, escritor y cuentacuentos)

viernes, 9 de mayo de 2014

Se fugó mi plaza

Se fugó mi plaza/ fue de madrugada
Se fue entre las sombras/sin decirme nada
Arrancó las rejas / rompió los candados
Se llevó hamacas / toboganes y bancos
Hasta las palomas se fueron tras ella
el perro sin nombre / la cancha de bochas
la estatua del prócer / y aquel bebedero que no funcionaba

Se fugó mi plaza/ con todos los árboles
Que fueron podados en pleno verano
Se llevó el pasto donde me sentaba
Y leía un libro/ y tomaba mate/ y miraba el cielo
Se fueron tras ella chicos y abuelos
la calesita y el calesitero

Se escapó mi plaza/ y no dejó nada
Solo un agujero / negro / de noche cerrada
Y vendrán los hombres con mucho cemento
Y pondrás bares / puestos de gimnasia
pistas de patines/ playas sin mares
carpas amarillas y fuentes sin agua

Se fugó mi plaza/ se llevó hasta el aire
El canto de los pájaros/ el sol de la tarde
Se fugó mi plaza/ si alguno la encuentra
Disfrútela mucho/
No creo que vuelva.

Juan Pedro

miércoles, 2 de abril de 2014

Los chicos están cabreros


Los chicos están enojados porque no los dejan ir el sábado a las 18.30 hs. a ver El Trombocuentista en La Colonia, Araoz 1589 con Pablo Tapia y Juan Pedro Mc Loughlin. Solo para adultos. Y dejá de poner esa cara que no nos vas a convencer. Solo para adultos ¿eh? Bueno, si querés venir pintate el bigote y ¡vestite!


jueves, 2 de mayo de 2013


El Capitán Mediavista en la Feria del Libro

Podés encontrarlo en el stand de SM - Barco de Vapor-

Miércoles 8 de mayo a las 17 hs.
Lunes     13 de mayo a las 16 hs.

Dos aventuras de la trilogía

1- El Capitán Mediavista en la Isla de los Cangrejos Muertos
2- El Capitán Mediavista y  el Tesoro de la Verde Esmeralda

Juan Pedro Mc Loughlin firmará ejemplares

jueves, 25 de abril de 2013

Capitán Mediavista, proa a Puerto Perdido

A  medio camino hacia Puerto Perdido, navegando por un mar calmo y desde el soleado Puente de Mando, el Capitán Mediavista alarga sus pensamientos  sobre la estela que lo separa de las costas del sur que está bien al sur... y dice sin palabras:
               "Fui a buscar un tesoro en monedas de oro y traigo collares con perlas de sonrisas, pulseras engarzadas en cálidos aplausos y monedas acuñadas en un metal precioso que se consigue muy poco: el más puro afecto. He llenado la bodega de mi pecho con toneladas de emociones y con cofres repletos de abrazos. Subí a bordo decenas de barriles de un licor  elaborado con esencia de una fruta que embriaga y estimula como ninguna, la carcajada.
                 He dejado atrás un  fuerte repleto de gente valiente, que está dispuesta a dar la batalla definitiva contra la desesperanza. Piratas, mujeres y hombres de todas las edades que mantienen, contra viento y marea, el rumbo inalterable hacia la Isla de la Buena Vida. Por más que olas gigantescas arrasen la cubierta, por más que el viento huracanado haga crujir la arboladura, esos bucaneros que conocí el martes no dudarán en trepar  al trinquete para  ajustar las velas, no vacilarán  en achicar la inundación de las bodegas y estarán ansiosos por lanzarse al abordaje contra  las Causas Perdidas. Y en días de bonanza se reunirán alrededor del  fuego, comerán y tomarán esa extraña bebida elaborada con un yuyo verde que chupan con un palito agujereado y cantarán canciones festivas para  celebrar el haber  encontrado el más preciado tesoro que defenderán a capa y espada : el estar juntos, el estar vivos y saber que nada vale la pena y que todo vale la alegría"
                  El Capitán Mediavista hizo un largo silencio mientra giraba  su cabeza hacia la proa, miró con su catalejo hacia el horizonte  y porque la vida así lo quiere, se lanzó a vivir con intensidad su próxima aventura.    

martes, 16 de abril de 2013

El Capitán Mediavista ya viene navegando.Llega el martes 23 y te quiere conocer.


Capitán Mediavista y el tesoro de la Verde Esmeralda
de Juan Pedro Mc Loughlin
(segundo libro de la trilogía)
Editorial SM (Barco de Vapor)

Con la presencia del mismo Capitán recién llegado desde Puerto Perdido
Se venderán y firmarán ejemplares del autor
cuentaescribecuentos.blogspot.com

 

Escuela Prov. del Chubut (Esc19DE9),23 de Abril,18 hs, Humboldt 742.

        

sábado, 30 de marzo de 2013

-
- Mi amor. ¿Guardaste bien el huevo de pascua? Mirá que el nene no tiene que verlo hasta mañana, domingo.

domingo, 24 de febrero de 2013

El ciclo lectivo más corto de mi vida.

El ciclo escolar 2013, si las clases empiezan, será el ciclo lectivo más corto de mi vida docente.
 Durará dos días. El 27 y el 28 de febrero.
Porque el primero de marzo festejaré mi jubileo con la educación. En términos menos poéticos, estaré jubilado.
Hace cuarenta años también en un primero de marzo, pero de 1973,  me incorporaba a una escuela por primera vez para inaugurarme en  esta profesión que ahora dejo.
Estoy contento de haberla  desempeñado durante cuatro décadas en todos los cargos que se puede tener en el nivel primario. De todos ellos, el que más disfruté y amé fue el de maestro de grado. Ahí junto a los pibes, en el aula, con un grupo escolar, en la trinchera. Sé que no la voy abandonar totalmente porque tengo pensado seguir contando cuentos en las escuelas, llevando mis libros. Pero ya no será tan seguido.
No se si continuaré con  el blog maestros de trinchera.  Pero seguiré con este, cuentaescribecuentos, donde desarrolo mi otra pasión en el laburo que es el teatro, la escritura y la narración oral.
El jueves usaré por última vez el guardapolvo blanco. Pero cuando me lo saque seguiré teniendo el maestro que llevo en mí. Buena Vida.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Dedicate esta noche. Es tuya.


Dedicate esta noche. Es tuya.
Aunque aquí en Buenos Aires los más de 41 de sensación térmica te hayan aplastado  contra la vereda si anduviste haciendo compras durante el día.
Dedicate esta noche y autografiátela. Que sea tuya más que nunca, ya sea que la vivas en un restaurante colmado de personas o al lado de una radio . No importa donde estés si estás con vos misma o con vos mismo.
Dedicate esta noche y será tuya si no te escondés en la estridencia, en el ruido, en el parloteo de la gente o el locutor de la tele.
A lo mejor  te toca estar con gente que no ves en todo el año, o tengas la suerte de estar rodeado totalmente de personas que querés y que te quiere.
Dedicate esta noche y no trates de disimular el dolor que puede aparecerte por aquellos que ya no están en la mesa. Traé  un buen recuerdo de aquella persona y disfruta aquel momento compartido.
No se si tu mesa desbordará de alimentos de otro hemisferio o estará  bastante raleada. En el primer caso tratá de no abusar   ( por tu salud te lo digo) y en el segundo saboreá ese poco, sobre todo si enfrente hay alguien con quien compartirlo.
Dedicátela igual aunque  llegués  a la noche destrozada o destrozado por haber corrido por negocios, comprando regalos o abalanzándote sobre las góndolas  que repiten en serie los mismos productos, tomate cinco minutos antes de las doce y animate con una sonrisa. En la mesa hay mucha gente que saboreará tu esfuerzo.
Y si hay chicos, lo más lindo de las fiestas, sentite privilegiada o privilegiado. Estás en la primera fila del disfrute.
Dedicate esta noche. Es completamente tuya . Pero no pierdas de vista lo que estamos recordando. Hace más o menos dos mil doce años años hubo una pareja que necesitaba un lugar para tener su hijo y todos estaban tan ocupados o temerosos que tuvieron que tenerlo en un lugar para animales. Que no te engañe el bonito pesebre que quizás armaste para la fecha. Ese tal Jesús nació en un lugar donde había mucho olor a bosta. Esto es histórico, ya si ese niño era Dios o no corre por cuenta de tu fe.
No significa que tenés que buscar un pobre y llevarlo a tu mesa. Solo te servirá  para recobrar el sentido de la Navidad, creas o no en ella. Y es algo que casi se ha olvidado,  celebrar la llegada de una vida supera cualquier contrariedad . No importa tanto si creés o no si en aquel entonces había nacido un Salvador, pero sí está certificado históricamente que un padre y una madre tuvieron la inmensa alegría de recibir a un hijo sin importarle el entorno. Al contrario, estaban bien acompañados por los animales del establo. Y en ese momento los hombres estuvieron ausentes.
Dedicate esta noche que será buena si aún rodeado de personas sentís en un momento un toque de soledad. Es saludable. Te recuerda que siempre estarás solo o sola y que tu decisión es compartir con otros o no.
Esta noche no estaré en las trincheras. La pasaré con mi familia. Y me dejaré conducir por los caminos que mis tres hijos elijan recorrer con sus humoradas y sus juegos.
Dedicate esta noche. Es tuya. No es obligatorio festejar la Noche Buena pero sí es necesario que dondequiera que estés  lo hayas decidido vos. Y estando con vos misma o con vos mismo te prestes a un nuevo nacimiento. A continuar  o a empezar a vivir una Buena Vida.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Una caricia para seguir adelante.

Cuando se reciben estos mensajes uno sabe que vale la alegría seguir adelante. No sé quien es, no sé en que momento de la vida nos cruzamos pero sé que me da fuerzas para seguir escribiendo

Hola Juan Pedro!!!
Me encantaron tus dos libros con el Pipa Gonzalez, los habre lido como 10 veces cada uno, guardan un especial lugar en mi estanteria... de ahi empecé a descubrir a Agatha Christie, desp a Asimov, y no puedo parar de leer un libro por semana cuando la facu y el laburo me lo permite.
Estuviste presente en una mini feria del libro que se hizo en mi colegio, y pudiste firmarme mi ejemplar de El Increible Robo...
La verdad sos un genio, gracias por todo y tantas horas de hermosa lectura. Un abrazo gigante

lunes, 12 de noviembre de 2012

Ya salió el Nuevo título del Capitán Mediavista


La segunda novela de la trilogía del valeroso Capitán Mediavista.

Pedíselo  a tu librero amigo

Muchos son los que quieren el tesoro.
Y para eso se encontrarán en la Isla de los Reptiles Gigantes.

No te la pierdas. Te sentirás en el fragor de la batalla. Y quien sabe, por ahí ligás alguna moneda de oro. 

miércoles, 25 de julio de 2012

Te espero este viernes en la feria del libro infantil

El viernes 27 a las 19 hs. estaré en el Stand 109, pabellón A sector celeste de la Feria del libro infantil en el predio municipal de Exposiciones.

Ahí estaré firmando ejemplares del Capitán Mediavista en la isla de los Cangrejos Muertos (tranquilos, en octubre sale el Mediavista 2) .
Dale, venite a la feria y nos tomamos unos tragos de ron.

martes, 12 de junio de 2012

Ray, mi viejo amigo


Ray, mi viejo amigo. Te descubrí a los veinte años gracias a otro amigo, Santiago,  con el cual también transitamos juntos cuarenta años de amistad. Tengo la mayoría de tus libros. Los tengo en las viejas ediciones de Minotauro que ya están con sus hojas amarillentas y he tenido que pegar sus tapas con cinta adhesiva de tantas veces que los he releído
Influiste decididamente en mi escritura. Y mirá que paradoja. Yo no escribo ciencia ficción, pero vos tampoco,  vos te escondías en los relatos ubicados en Marte o en el futuro para contarnos la cosas que nos pasan todos los días acá, en la Tierra, hoy. Pero tu prosa poética y climas profundos  nos ayudaron a encontrarnos con nuestra soledad como en “La feria de las tinieblas”, con nuestra rebeldía como en Faherenheit 451 (guardaremos en la memoria todo lo que nos quiten,  todo los que nos quemen), nuestra alegría cuando pintamos el mundo con nuestro propio color como en “Las doradas manzanas del sol”.
Nunca pude conocerte personalmente porque cuando viniste a la Argentina esperé tontamente al último día para ir cargado con mi bolsa de libros deseando que los autografiaras y me encontré que te habías sentido mal y tuviste que regresar  de inmediato a tu país.
Me desilusioné cuando defendiste las políticas de Ronald Regan y recibiste una condecoración de manos de Bush porque no veía como se compatibilizaba tu espìritu libertario con  hombres que despreciaban la vida de los más humildes. Pero como se hace con los amigos, te quise como eras, sin juzgarte.
En la primera edición en la Argentina de “Crónicas Marcianas”, en 1955, Jorge Luis Borges, al prologarte nos dijo: " Otros autores estampan una fecha venidera y no les creemos porque sabemos que se trata de una convención literaria. Bradbury escribe 2004 y sentimos la gravitación, la fatiga, la vasta y vaga acumulación del pasado.  En este libro de apariencia fantasmagórica, Bradbury ha puesto sus largos domingos vacíos, su tedio americano, su soledad.”
Tus mejores obras las escribiste a mediados del siglo veinte y parece que hoy nos interpelan en cualquier punto del planeta. Por eso son clásicos y vos un escritor universal.
Pediste que tus cenizas fueran puestas  dentro de una lata de sopa y algún día, enviadas a Marte. Aunque te vayas tan lejos, viejo amigo, acá te vas a quedar conmigo cada vez que relea tus cuentos y novelas, saboreando  muy despacio tu mundo literario  y tratando que no se desprendan ni se pierdan esas hermosas hojas amarillas.

Fin del recorrido 2025 . 5500 chicos Había una vez... palabras mágicas