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viernes, 30 de agosto de 2019
miércoles, 3 de julio de 2019
martes, 28 de mayo de 2019
lunes, 11 de marzo de 2019
Don Saturnino, el no memorioso
Don Saturnino tenía cuatro bibliotecas en su departamento. Una por cada una de las
paredes de su escritorio. Las estanterías iban desde el piso hasta el techo. Y
todas repletas de libros. Don Saturnino los había leído todos. Pero no
recordaba el contenido de ninguno. Cada vez que terminaba de leer un libro le colocaba una cruz en lápiz. Ahí estaban,
por ejemplo, La Guerra y la Paz de
Tolstoi con trece cruces y Las doradas
manzanas del sol de Bradbury con nueve cruces. También se podía ubicar a Cien años de Soledad de García Marquez con diez
cruces y El espía de Graham Greene con ocho. A ninguno de los centenares de
libros que cubrían las paredes les faltaba una cruz, por lo menos.
Sus conocidos lo
llamaban Don Saturnino, el no memorioso, es que apenas terminaba de leer un
libro olvidaba la trama, los personajes,
todo .
Algunos tenían pena porque Don Saturnino, que era habitué
en las tertulias de literatura nunca podía hablar de sus lecturas. Iba y
escuchaba. Anotaba los títulos sobre los cuales hablaban, después iba a su
departamento, buscaba el libro, lo volvía a leer y le colocaba una nueva cruz
en lápiz. Y si el libro no estaba en sus estanterías, iba a comprarlo y tenía
el gusto de ponerle, al final, la primera cruz. Sí, todos se apenaban por Don
Saturnino, al que secretamente aludían como el no memorioso
Pero lo que nadie sabía era que Don Saturnino, al llegar
todos los días a su departamento,
después de una jornada de ocho horas en
las oficinas del correo, preparaba una tetera con té en hebras, se dirigía a su
escritorio y recorría lentamente con la
vista las cuatro paredes tapizadas de libros desconocidos. Y ahora sí, con una imperceptible sonrisa en
los labios y con el lápiz negro en su bolsillo elegía un libro al azar y se
sentaba en su mecedora disfrutando el placer de saber que tenía todo un mundo nuevo por descubrir.
sábado, 26 de enero de 2019
miércoles, 3 de octubre de 2018
sábado, 18 de agosto de 2018
sábado, 5 de mayo de 2018
miércoles, 28 de febrero de 2018
sábado, 6 de enero de 2018
Un cuento de día de reyes
El mejor pasto de mi cuadra
Yo tenía 6 años y fui a buscar pasto a un árbol que estaba al lado del almacén, en la esquina de mi casa. (La, cuadra, la calle era la continuación de la casa de cada uno). Ese árbol tenía el mejor pasto de toda la cuadra. Estaba arrancándolo cuando escuché una voz que me decía:
-¿Es para los camellos?
Yo interrumpí la tarea de meter el pasto en la bolsita y levanté la cabeza. Era un pibe grandote al que nunca había visto pero le dije con una sonrisa:
- Sì, el pasto para los camellos
- Ja, boludo,- me constestó - si los reyes son los padres- y se fue riendo divertido.
Se me nublaron los ojos, tiré la bolsita y corrí hacia mi casa llorando. Justo al lado estaba el marco del garage que hacìa de arco y donde jugaban a la pelota los más grandes de la cuadra ( se jugaba en la calle porque pasaba un auto muy de vez en cuando).
En ese momento estaban jugando un "cabeza de a tres" (no lo explico porque se hace todo muy largo) el hijo del peluquero y dos amigos, todos iban a sexto grado. Cuando me vieron llegar llorando me preguntaron que me había pasado y cuando les conté salieron corriendo tras la el pibe- burlòn que ya daba vuelta en la esquina.
- Tomá, cuidá la pelota-me dijo el hijo del peluquero
¡Cómo corrían los tres!. Yo me quedé parado en la puerta de mi casa viendo como doblaban en la esquina, y ya no lloraba.
No sé cuánto tiempo pasó pero al rato volvieron a aparecer los tres caminando y haciéndose bromas entre sí. Uno de ellos tomó algo de al lado del árbol de la esquina y pronto llegaron a mi lado.
- Gracias por cuidarnos la pelota- dijo el hijo del peluquero, que se llamaba Carlos.- Vamos a tirar penales- le dijo a los otros.
Raú, el que había recogido algo del suelo en la esquina me extendía mi bolsita de pasto y me decía que fuera a preparar todo.
- Pero- dudé en preguntar- ¿lo alcanzaron al pibe?
- Pero pibe, somos los mejores corredores del Club Urquiza, claro que lo alcanzamos.
- Pero - me costaba preguntarlo- ¿qué le hicieron?
- Nada, le explicamos que estaba equivocado, que los reyes existen igual, aunque los padres dejen los regalos. - Raúl puso la pelota en el cordón de la vereda donde se tiraban los penales.
- Y lo entendió- dijo Carlos que se tiró a la derecha y tapó el disparo- lo entendió tan bien que se fue con los bolsillos llenos de pasto para los camellos.
Yo entré en mi casa. Pero antes le eché una mirada a los tres que ahora discutían si valía "gol de rebote".
Y sí, los reyes magos existían, y jugaban a la pelota en la puerta de mi casa.
jueves, 2 de noviembre de 2017
Un misterio que cayó del cielo
Un misterio que cayó del cielo (nueva versión del segundo caso del Pipa González)
El Pipa recibe un pedido de un cliente muy especial: El Principito.
martes, 10 de octubre de 2017
Arma letal
Yo no usaba mi arma desde mucho tiempo atrás. Pero la
necesitaba. La saqué de un cajón del
escritorio. Temía que se hubiese herrumbrado. Con la misma gamuza que la cubría
le quité el polvo acumulado. Eran tiempos violentos. Y yo tenía un arma que
disparaba a repetición. Ya no quedaban muchas de esas en un mundo donde llevar
una cuarenta y cinco en la cintura era cosa de todos los días. Después de
revisarla cuidadosamente sentí un gran alivio al ver que todo estaba en perfectas condiciones. Me
felicité por haber sido tan cuidadoso al guardarla. Coloqué mi arma sobre la
mesa. Estiré los dedos entrelazando las dos manos y los hice sonar. Coloqué una
hoja de papel en el rodillo y empecé mi novela disparando setenta palabras por
minuto. Record letal.
martes, 9 de mayo de 2017
martes, 2 de mayo de 2017
El Trombocuentista y la dama del perrito (nuevo espectáculo)
El Trombocuentista y la dama del perrito (nuevo espectáculo)
sábado 13 de mayo a las 17.45 hs.
En la Colonia de Cosme- Araoz 1599- Palermo-
Alejandra Quiroz, Pablo Tapia y Juan Pedro Mc Loughlin
Entrada a la gorra, salida al sobre.
sábado 13 de mayo a las 17.45 hs.
En la Colonia de Cosme- Araoz 1599- Palermo-
Alejandra Quiroz, Pablo Tapia y Juan Pedro Mc Loughlin
Entrada a la gorra, salida al sobre.
miércoles, 26 de abril de 2017
Los Cuentos en Vela ya se develaron
CUENTOS EN VELA
Juan Pedro Mc Louglin
Escritor de la Legua
Lectura de cuentos con Alejandra Quiroz
Foto con los editores de Escritor de la Legua José Romano y Paola Romano, atrevidos plantadores de libros.
lunes, 24 de abril de 2017
El día del libro
"No te rindas/que la vida es eso/ continuar el viaje/ perseguir tus sueños/destrabar el tiempo/correr los escombros y destapar el cielo. " Mario Benedetti
domingo, 16 de octubre de 2016
domingo, 18 de septiembre de 2016
Títere
El sol me daba en plena cara. Y el río estaba ahí adelante. El pasto me salvaba de tanto cemento semanal.
- Miren mi títere, miren mi títere- escuché a mis espaldas.
El chico gritaba moviendo sus brazos y sus piernas. - Miren mi títere- repetía. Sus padres estaban sumergidos en los celulares. De pronto el chico se dirigió a mí:- Mire mi títere - y seguía bailoteando. Levanté los hombros. No entendía.- Mire mi títere- y señaló el piso del sendero donde iba caminando . Y ahí lo vi. Un títere que agitaba los brazos y repetía los movimientos del titiritero. Era su sombra.
miércoles, 31 de agosto de 2016
Casa nueva
-Querido, no saques la basura por la puerta de atrás, acordate que nos lo recomendó el de la inmobiliaria, me escuchás, amor, ¿dónde estás?
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